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Domina tu apetito: Estrategias para combatir el hambre emocional

  • mariajosemndieteti
  • 27 jun 2024
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 18 jul 2024

¿Te has encontrado alguna vez devorando un paquete de galletas en medio de un ataque de estrés?


No estás solo. El hambre emocional es un fenómeno común que nos lleva a comer en respuesta a emociones como la tristeza, el aburrimiento o la ansiedad, en lugar de hacerlo por hambre física real.


Si bien un antojo ocasional de helado no tiene mayor impacto, comer de forma emocional habitualmente puede afectar negativamente nuestra salud física y mental.


Afortunadamente, existen diversas estrategias para gestionar el hambre emocional y retomar el control de nuestra alimentación.


En este blog, te presentaremos algunas claves para dominar tu apetito:


1. Identifica tus detonantes:


El primer paso para combatir el hambre emocional es identificar las situaciones, emociones o pensamientos que te impulsan a comer de forma descontrolada.


¿Te asalta la despensa cuando te sientes estresado por el trabajo? ¿Buscas consuelo en la comida chatarra cuando estás triste?


Lleva un diario de comidas y anota lo que comes, cuándo lo haces y cómo te sientes antes, durante y después de comer.


2. Diferencia entre hambre física y emocional:


Prestar atención a las señales de tu cuerpo es crucial para evitar caer en la trampa del hambre emocional.


El hambre física suele manifestarse con señales como crujidos en el estómago, náuseas o falta de energía.


En cambio, el hambre emocional suele aparecer de forma repentina e intensa, y va acompañada de antojos específicos por alimentos poco saludables.


3. No te reprimas, pero tampoco te rindas:


Es importante aceptar tus emociones y no tratar de reprimirlas, ya que esto solo empeorará la situación.


Sin embargo, tampoco debes ceder a la tentación de buscar consuelo en la comida.


En su lugar, busca alternativas saludables para manejar tus emociones, como hacer ejercicio, escuchar música relajante o hablar con un amigo.


4. Practica la alimentación consciente:


Comer con atención plena puede ayudarte a romper el ciclo del hambre emocional.


Cuando comas, siéntate en una mesa, apaga las distracciones y saborea cada bocado despacio.


Presta atención a los sabores, texturas y aromas de la comida.


Comer despacio te ayudará a sentirte saciado antes y a disfrutar más de la comida.


5. Elige alimentos saludables:


Llenar tu despensa de alimentos nutritivos y saciantes te ayudará a resistir los impulsos de comer en momentos de estrés o ansiedad.


Opta por frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y proteínas magras.


Evita tener a mano alimentos procesados, azucarados o ricos en grasas saturadas, ya que estos pueden desencadenar antojos.




6. Busca apoyo:


Si sientes que no puedes controlar el hambre emocional por tu cuenta, no dudes en buscar ayuda profesional.


Un psicólogo o nutricionista puede ayudarte a desarrollar estrategias personalizadas para gestionar tus emociones y mejorar tu relación con la comida.


Recuerda: dominar el hambre emocional es un proceso que requiere tiempo y esfuerzo.


No te desanimes si tienes algunos retrocesos en el camino.


Lo importante es perseverar y seguir poniendo en práctica las estrategias que te ayuden a alcanzar una relación más sana con la comida y contigo mismo.


 
 
 

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